Un testimonio de vida con sabor a Evangelio

En el Video del Papa del mes de octubre que ha sido lanzado recientemente, el Santo Padre nos invita a todos a ser discípulos misioneros en nuestro quehacer diario, que nuestro testimonio de vida denote a Jesús y tenga sabor a Evangelio.

El Video del Papa acaba de salir a la luz con la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa. En octubre, mes en que empieza el camino sinodal y se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, el Santo Padre profundiza en la naturaleza evangelizadora de la Iglesia y nos llama a todos a ser, justamente, discípulos misioneros.

Esta misión a la que todos los bautizados estamos llamados se centra, sobre todo, en “estar disponibles a su llamada y vivir unidos al Señor en las cosas más cotidianas, el trabajo, los encuentros, las ocupaciones de cada día, las casualidades de cada día, dejándonos guiar siempre por el Espíritu Santo”.

Durante este mes, el Papa invita a hombres y mujeres a dejarse “mover” por Cristo y dar así testimonio de una vida que contagie a los demás, que atraiga sin obligar ni exigir. En el video nos dice que cada testimonio de vida provoca admiración, y la admiración hace que otros se pregunten: “¿cómo es posible que esto sea así?” o “¿de dónde le viene a esta persona el amor con que trata a todos, la amabilidad, el buen humor?”. Ser misionero es buscar y fomentar el encuentro personal, cara a cara, de persona a persona, se trata de encarnar el Evangelio en la vida cotidiana. Un fuego que enciende otro fuego.

Discernir y reconocer la acción del Espíritu Santo

El P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, recuerda que “las intenciones de oración del Papa, que se presentan cada mes, forman parte de la oración y del discernimiento del Santo Padre. Estas intenciones de oración, en el contexto del Camino Sinodal que inicia la Iglesia, como Pueblo de Dios, son una invitación a discernir y reconocer cómo el Espíritu del Señor nos llama a vivir a los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia. No olvidemos que el Camino Sinodal es en vista de la misión, de una iglesia misionera 'con las puertas abiertas' (EG, n.46) y encuentra su fuente en la oración”.